Francisco Aguirre Sacasa: Ortega y Murillo no respetan a la oposición. Estoy seguro que la tienen infiltrada

“El comandante y su consorte tienen algo claro: que no han sofocado a la llama, el anhelo del pueblo para la libertad. Él sabe que las calles no son suyas y que si repliega a sus policías y parapoliciales volverían a brotar marchas”, advierte el excanciller de Nicaragua

Emiliano Chamorro Mendieta

Francisco Aguirre Sacasa

Francisco Aguirre Sacasa, excanciller de Nicaragua y analista político

El excanciller Francisco Aguirre Sacasa en esta entrevista analiza la estrategia del presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, frente a los escenarios de la comunidad internacional y la lucha que han librado los nicaragüenses en sus demandas por la restauración de la democracia.

El exdiplomático también cree que la oposición no ha logrado compactar la unidad  y que el caudillo sandinista los mira como inexpertos políticos. Pero además, el jefe de la diplomacia en el gobierno del expresidente, Arnoldo Alemán, sostiene que Ortega tiene filtrada a la oposición por lo que conoce bien las debilidades de éstos.

En cuanto a los escenarios de la comunidad internacional, Aguirre Sacasa asegura que la administración norteamericana seguirá presionando a Ortega a través de sanciones a funcionarios e instituciones del régimen.

Sin embargo, Aguirre Sacasa también explica que si la Unión Europea se queda callada ante los acontecimientos y la crisis socio política que Nicaragua vive “sería desastroso para la redemocratización en Nicaragua”.

Daniel Ortega y Rosario Murillo

Los Ortega Murillo son la cara de la represión en Nicaragua

¿Le importa al régimen estar aislado?
Mirá, lo más importante para El Carmen es mantenerse en el poder hasta 2021, como mínimo, y más allá de ser posible. Si el precio que tiene que pagar para lograr este objetivo es el aislamiento, pues el régimen lo pagará. Podría implicar algunas incomodidades el aislamiento, pero el comandante y su vicepresidente están dispuestos a aguantarlas siempre y cuando permanezcan en el poder. Eso es lo único que cuenta, a como decía Tomás Borge.

¿Ortega ha podido doblegar a la Oposición?
El comandante y doña Rosario creen que tienen dominada el frente interno en Nicaragua. En el 2018, recurrieron a una represión cruenta que arrojó un saldo de aproximadamente 325 muertos, cientos de desaparecidos, miles de heridos y encarcelados y otros 100,000 desterrados. Eso ocurrió cuando la consigna de El Carmen era “¡ir con todo!”. Ahora la represión es más “lite” pero continua y Daniel está logrando lo que él quería: ganar tiempo con el fin de agotar a la oposición interna y aburrir a la comunidad internacional. A pesar de estos logros, el comandante y su consorte tienen algo claro: que no han sofocado a la llama, el anhelo del pueblo para la libertad. Él sabe que las calles no son suyas y que si repliega a sus policías y parapoliciales volverían a brotar marchas y que estas podrían alcanzar los niveles de 2018. O al menos ese es su temor, su pesadilla. O sea que los Ortega Murillo están ascendientes en la lucha por el poder pero temen no tener dominado al pueblo.
Ortega parece despreciar a la oposición. Rehúsa sentarse a negociar con ellos. ¿A qué se debe?
Desde marzo de 2018, la pareja Ortega-Murillo accedió dos veces a negociar con la oposición. Inicialmente –cuando estalló el levantamiento– porque la situación los agarró movidos y no la tenían controlada. Esto fue cuando le pidió a los obispos mediar en una negociación. Y la segunda negociación –la del INCAE—fue producto de una fuerte presión norteamericano. Fue el fruto de tres reuniones entre Ortega y Murillo con diferentes enviados norteamericanos. Desde ese entonces, la presión estadounidense ha continuado a través de sanciones personales e institucionales. Pero estas parecen tener sin cuidado al Carmen. Parecen no haber tenido el impacto de las visitas, la última de la cual fue con el Embajador McKinley. Me imagino que Daniel ha de creer que hay límites a la voluntad y/o poder norteamericano en el caso de Nicaragua. Se ha fijado, por ejemplo, que Washington no ha logrado resolver la crisis venezolana ni tampoco la suspensión de Nicaragua del Sistema Interamericano aplicando la Carta Democrática Interamericana.
Pero, doctor Aguirre, ¿Por qué Ortega no se sienta a negociar con la oposición, no será que Ortega la desprecia por sus divisiones?
Por supuesto que Ortega y Murillo no respeta a la oposición. Estoy seguro que la tiene infiltrada, que conoce sus debilidades incluyendo, sobre todo, sus profundas grietas internas, y que apuesta a que estas contradicciones –combinado con la falta de astucia política de sus cabeceras–la continuarán neutralizando. Para el comandante Ortega, la oposición es como un equipo de AA de beisbol que pretende jugar contra El Carmen que es de liga mayor. Confía en que la oposición seguirá atascada y que su imagen continuará debilitándose en la medida que el pueblo olfatee que hay pleitos internos incluso sobre temas tan mezquinos cómo la distribución de la ayuda internacional que miembros de la Alianza Cívica y la Unidad Azul y Blanca reciben. En este proceso, me imagino que el comandante Ortega está convencido que la oposición perderá la confianza del pueblo.
Regresando al tema internacional, pareciera que Ortega ya no teme a la comunidad internacional. ¿o será que su estrategia es apostar a los escenarios, a los tiempos?
Ya te comenté algunas de las debilidades que El Carmen detecta que tiene el concierto de naciones. Pero a esto hay que añadir que Daniel cree mucho en los imponderables que le pudiesen favorecer. No me extrañaría, por ejemplo, que el abrigaba la esperanza de que Bernie Sanders ganase nominación de los demócratas y que después ganase las elecciones de noviembre en los Estados Unidos. Este escenario –cada vez más remoto—lo hubieran favorecido a él, Venezuela y Cuba por la simpatía que Sanders tiene por regímenes marxistas en Latinoamérica. También apuesta a que el gobierno de coalición español actuará de una forma más benigna hacia El Carmen y que persuadirá a la Unión Europea descartar sanciones en contra del orteguismo. Esto podría pasar. Finalmente, surgió un poderoso imponderable que Daniel ni si quiera se imaginaba hace un mes. Me refiera al Coronavirus. La pandemia está absorbiendo toda la atención del mundo y relegando a países como Nicaragua a un último plano. Esto podría resultar en inercia hacía nuestro país por parte de la comunidad internacional.

Alianza Cívica

La Alianza Cívica pese a la represión sigue luchando por la democratización de Nicaragua

Ante estos escenarios, ¿cuál es el reto de la comunidad internacional y de la oposición nicaragüense?
Yo invertiría el orden de tu pregunta. El reto más grande lo tiene la oposición nicaragüense. Está varada en una crisis institucionalizada, y en términos marítimos está haciendo agua. Veremos si su más reciente iniciativa, la creación de una Coalición Nacional, prospera. Pero te aseguro que Daniel Ortega y Rosario Murillo apuestan a que seguirá acalambrada y que no habrá logrado la tan ansiada unidad para las elecciones de 2021. En cuanto a la comunidad internacional, liderada por Washington en el caso de Nicaragua, veo una continuación de sanciones en contra de individuos e instituciones hasta el 3 de noviembre, la fecha de las elecciones estadounidenses. Esto por la importancia política que tiene la Florida para la contienda presidencial. Veremos si antes de esa fecha, Washington logre sumar sanciones europeas a las suyas. El valor agregado que estas representarían como presión en Nicaragua es enorme. Por otro lado, si la Unión Europea se queda con los brazos cruzados, sería desastroso para la causa de la redemocratización en Nicaragua.

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