La iglesia está facultada por la Ley brindar asistencia espiritual a presos políticos, pero la dictadura Ortega lo niega

“Un secuestrado está a merced de su opresor y su vida depende de lo que establece el tirano y este es el caso de lo más de 130 secuestrados políticos al cual el regimen ha impedido que hasta sus familiares los visiten”, asegura la abogada Martha Patricia Molina.

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